YO SOY Uno en la Unidad.


YO SOY Uno en la Unidad
En el corazón de Dios
Dios YO SOY
Porque YO SOY Dios
Porque todo lo que Dios creo lo creo de su propia sustancia
Por lo tanto todo es Dios
YO SOY parte de ese todo
YO SOY Dios
YO SOY Uno
YO SOY la unidad
YO SOY la esfera de la unidad que abarca el cosmos
Renuncio a toda imagen de un Dios externo
Renuncio a toda imagen de un Dios en el Cielo
Renuncio a toda imagen de un Dios en un mensajero
y solo acepto la única verdad de que Dios está en mi

porque YO SOY Dios en su mas pura manifestación.

Yo estoy aquí y he venido a manifestar la plenitud

de mi amor y mi Luz a la tierra.
YO SOY el Jesús el Cristo, YO SOY el Cristo Jesús

en cada uno de vosotros, ya no me veáis afuera porqu

e yo siempre he estado adentro.
Rechazad vuestra mente carnal
que es la que os quiere hacer creer en los maestros externos

y en el Dios externo.
Yo he venido pero realmente siempre estuve aquí

porque soy uno en cada corazón que vibra
y en cada corazón que se abre.
Soy uno en el corazón del cosmos
Soy uno en vuestro propio corazón



SOMOS UNO

SOMOS UNO

miércoles, 19 de mayo de 2010

La Medicina Tibetana del maestro Tulku Lama Lobsang

El maestro tibetano Tulku Lama Lobsang basa sus enseñanazas en métodos específicos cuyo objetivo es la consecución de la salud física, la alegría vital y el desarrollo de la mente. Reaviva la sabiduría innata que siempre ha existido en cada uno de nosotros

El venerable Tulku Lama Lobsang, que visita España varias veces al año y en diferentes ciudades, es un maestro budista, médico y astrólogo que basa sus enseñanzas en los antiguos conocimientos tántricos, fundamentales en el Budismo, Medicina y Astrología Tibetanos. Estas enseñanzas se centran en métodos específicos, cuyo objetivo es la consecución de la salud física, la alegría vital y el desarrollo de la mente.

Sus especiales facultades en el arte de la sanación y de la ciencia medicinal, su natural y compasiva manera de enseñar, su bondad y sabiduría le convierten en un precioso mediador y transmisor de la cultura y las tradiciones budistas tibetanas.

Nació en 1976 en una familia campesina de Amdo, al noroeste de Tibet. Varios Lamas reencarnados nacieron en esta familia. Pasó su infancia bajo la atención de su madre. Él siempre la sorprendía con juegos especiales. Una vez, quiso volar desde el tercer piso de la casa con un paraguas, que se rompió inmediatamente en el aire. Afortunadamente el muchacho salió ileso. Cuando tenía 6 años entró en la escuela budista de la localidad. A los 11 fue al Monasterio Bon de Nangzi, hoy en día el mayor monasterio Bon del Tibet, donde recibió formación por parte de su tío. El Maestro, abad del monasterio, cuidaba de él como si fuera su propio hijo. Gracias a él, Lama Lobsang tuvo sus primeras experiencias de las enseñanzas secretas del Dzogchen y de los rituales Bon.

Durante el tiempo que Lama Lobsang estuvo en el monasterio Bon, los monjes de este monasterio gelugpa de Nyentse buscaron a la reencarnación de su lama. El anterior lama Nyentse era la cabeza espiritual y temporal del linaje Nyentse y lama de trece monasterios.

En una ceremonia abierta del oráculo, cuando los monjes preguntaban por la encarnación de su lama, fue nombrado el joven Lobsang. Sin embargo, los monjes no estaban seguros de si el oráculo se refería a este muchacho especialmente salvaje. El oráculo le confirmó a la asamblea y a los monjes que él era sin duda la encarnación del lama de Nyentse. Por eso, a los 13 años fue entronizado en una ceremonia de celebración como la octava reencarnación de Tulku Nyentse.

Después de su entronización, Lama Lobsang recibió sus enseñanzas en el Monasterio de Archok. Ya, en esta época impresionaba a la gente con sus capacidades curativas.

Continuó sus estudios en el Monasterio de Labrang, donde profundizó sus conocimientos en Sutra, Medicina y Astrología.

En 1993 se fue del Tibet, al sur de la India, al monasterio de Gaden Shartse. Después de 5 años se marchó a Dharamsala para transmitir la herencia cultural tibetana a occidentales y tibetanos. Desde el 2000, Tulku Lama Lobsang viaja a países extranjeros para dar enseñanzas, consultas y conferencias sobre Medicina, Budismo y Astrología.

Medicina Tibetana

El principio de la Medicina Tibetana es que cualquier cosa beneficiosa es medicina, y cualquier cosa que te haga infeliz o te dé problemas es enfermedad. Todas las enfermedades que experimentamos en nuestro cuerpo tienen condición y causa. Decimos que las enfermedades primero son no manifestadas, ya que las cualidades de ésta existen previamente en el cuerpo

Son cuatro condiciones las que hacen que las enfermedades no manifestadas se manifiesten: tiempo desequilibrado, comida desequilibrada, comportamiento del cuerpo y bacterias.

Son tres las causas de la enfermedad: ignorancia, apego e ira. Cuando se manifiestan estas emociones causan enfermedad física.

Igualmente, cuando las enfermedades físicas se manifiestan, también aparecen enfermedades mentales. Así, cuerpo y mente son interdependientes, se afectan mutuamente.

Por esa razón, hemos de tener cuidado si queremos tener un cuerpo sano y una mente feliz. Hemos de ser cuidadosos a estos tres niveles: factores externos, cuerpo y mente

En Medicina Tibetana todas las enfermedades se remiten hasta la bilis, la flema y el viento en el cuerpo. La bilis corresponde al elemento fuego, la flema a la tierra y el agua y el viento al elemento aire. Al mismo tiempo, la bilis se relaciona con la ira, la flema con la ignorancia y el viento con el apego.

Esto significa que, en última instancia, el principio de la medicina tibetana es que toda enfermedad es ignorancia y la medicina última es el conocimiento.

Dolencias

Un doctor de Medicina Tibetana experimentado puede saber la dolencia que sufre el paciente sólo con verlo moverse, con su postura, la forma de mirar. A través de escuchar los pulsos del paciente también se obtiene mucha información sobre su salud. Con la lectura del ritmo de los pulsos se pueden diagnosticar un 95% de las enfermedades, incluso psicológicas.

La Astrología es una parte fundamental de la cultura tibetana. Es parte de la Medicina del Conocimiento y, a su vez, es una práctica de compasión. La astrología tibetana se basa en el principio de la lógica interdependiente que postula que todo existe de manera interdependiente. Genéricamente hablando, la base de esta astrología son los cinco elementos que, con ellos, es posible calcular y adivinar todo; a través de ellos es posible explicar muchas cosas

Esto significa que los elementos de tu mente, tu cuerpo y del entorno están conectados unos con otros. Todos ellos se resumen en tiempo, relacionado con el mundo externo, el interno, el tiempo secreto y de la mente y el tiempo del cuerpo. A través del tiempo es posible descubrir cuándo y dónde algo funcionará, en qué momento ocurrirá y qué elementos estarán involucrados.

La esencia de la sanación

La fuente de la enfermedad es la pereza; a causa de ella tenemos problemas. Cuando tienes pereza empiezas a perder la motivación y pierdes la creencia. La creencia es lo más poderoso en el espacio, es lo que te ayuda a cambiar. Cuando la pierdes, pierdes la motivación, el esfuerzo y la práctica.

Es imposible curar a un enfermo pero sí es posible ayudarlo, sobre todo si cree en tí. Es posible ayudar al otro, pero no es posible cambiarlo. Cuando una persona tiene expectativas de que alguien le solucione sus problemas se vuelve perezosa. Por eso, la pereza es el problema básico del ser humano. Hay que ser valiente para salir de ella, ya que está en todas partes.

La creencia positiva es muy útil y poderosa, es medicina. Así como piensas, así es lo que recibes. Si crees que eres feliz, entonces eres feliz. Si crees que estás sano, tienes más posibilidades de estar sano. La creencia es el poder de la curación. Pero primero debemos creer en nosotros mismos. Sino crees en tí, no puedes creer en otros. Tú mismo eres tu amigo y tu enemigo. Fuera de ti no hay otro enemigo.

Nuestros pensamientos tienen un poder increíble. A nivel científico se puede demostrar cómo la creencia puede sanar o te puede enfermar, y cómo lo que hay en nuestra mente es una ilusión, por eso ésta varía fácilmente.

Nuestra mente es como un elefante salvaje; si queremos controlar este elefante necesitamos creer en algo. Por eso necesitamos la disciplina, para dominar este elefante. Tú eliges, eres perezoso y tienes 1.000 problemas o te disciplinas y sólo tienes un problema. Mientras tengamos vida tendremos problemas, por eso no debemos esperar el momento en que no haya problemas.

El propósito de la vida es ser feliz pero nunca tenemos tiempo para ser felices a causa de la pereza. Por otro lado, cuando tenemos problemas, entonces tenemos todo el tiempo del mundo para dedicárselo a ellos.

«Si quieres tener problemas trata de cambiar a los demás, si quieres tener una vida más simple y fácil, trata de cambiarte a tí mismo».

En la esencia de la sanación la disciplina es la forma de creer en tí mismo. Si no te impones una disciplina nunca creerás en tí mismo.

Marta Balanza Puig Coordinadora en España para la Organización Nangten Menlang

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