Debemos dedicarnos fielmente a eliminar todo
lo superfluo y el materialismo de nuestras vidas. Desapeguémonos de todo
aquello que nos retrasa en este plano para darle lugar a la manifestación de
nuestra esencia divina. Entreguemos nuestra voluntad personal al Padre y
fijemos nuestro foco en servir a los demás, que el resto se dará por añadidura.
Si nuestra mente está agitada, agotada o
intranquila, se vuelve más vulnerable a las energías involutivas y se pierde
poco a poco el foco al que se apunta. Por eso es importante la práctica de la
oración con amor, fe y dedicación, conectándonos realmente con el Padre y con
los Seres de Luz que nos rodean.
Todas las enfermedades que aparecen a nivel
físico, tienen su origen en la mente. Sin una mete serena la luz no puede
canalizarse correctamente, por lo tanto, los órganos comienzan a funcionar mal
y aparecen las apariencias. Por eso es de suma importancia tener la mente
“limpia” y que los pensamientos, sentimientos, palabras y acciones, contengan
una tasa vibratoria elevada, para que l físico no se vea afectado y poder
cumplir las tareas.
La entrega a la tarea es propia de los que
contactan lo espiritual. En el camino espiritual lo más destacado es seguir
siempre la voluntad personal del Ser Superior, eliminar lo superfluo y la
sencillez.
La serenidad debe ser permanente, aun en los
momentos de más caos, esta es una prueba que todos los seres humanos deben
superar.
La verdad dicha sin amor con el propósito de
obtener un beneficio o sacar ventaja solo causa dolor y lleva al caos.
La verdad que proviene del amor se revela en
tiempo y forma perfecta de acuerdo a la voluntad del Padre.
Solo la entrega nos eleva espiritualmente. El
ascetismo se basa en rutinas y practicas extremas que solo desgastan a las
personas. El olvido de si abre la puerta para que otras energías puedan fluir a
través de nosotros.
Existen universos paralelos al nuestro, todas
las posibilidades de existencias están dadas en otros niveles de conciencia
pero sin duda este plano en el que nos encontramos es la mejor opción que Dios
nos puede dar.
En los tiempos que corren debemos tener muy
presentes LA UNION, FORTALEZA Y COMUNICACIÓN, LA MISERICORDIA, EL PERDON Y LA
TRANSMUTACION imprescindibles para afrontar los sucesos difíciles que
pasaremos.
Prestar atención a aquellas cosas que nos
conectan con el alma, viviendo el aquí y ahora, dejando de lado todo aquello
que tenga que ver con ambiciones y las necesidades superfluas que solo tienen
que ver con el deseo material de esta limitada dimensión.
Servir ES DAR AMOR, dar a otros aquello que
necesitan y ser felices por ese momento vivido, sin pensar en eso que sentimos
que se está yendo, eso no es servir. FLUIR dejándonos llevar por la voz
interior que nos guía. Se es más espiritual pro aquella acción concretada con
amor y no por haber hecho algo que parece bueno, la apariencia no tiene
validez.
-Existe un orden para cada cosa que sucede.
El ser humano ignora que la alteración de las cosas, solo genera caos, y que
nada está librazo al azar, ya que Cada uno tiene un plan divino con tareas y
responsabilidades a ser cumplidas con amor y obediencia.
Somos todos complemento del otro y parte del
todo. Generando una sinergia con las demás personas.
El único que puede salvaguardar nuestro
destino es Dios, ya que el destino es la causa del efecto de nuestra vida.
La mente humana muchas veces cuestiona lo que
se nos pide sin mirar más allá, para comprender que “ESO” que se nos pide es la
mejor opción para que nos elevemos en servicio y nivel de conciencia, y el ego
nos engaña sacándonos de foco generando expectativas y haciéndonos vivir en
proyecciones del pasado o futuro.
Debemos tener fe, ya que si tenemos fe no
tenemos libre albedrío, y vivimos aquí y ahora.
Aguilas de Cristo

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