YO SOY Uno en la Unidad.


YO SOY Uno en la Unidad
En el corazón de Dios
Dios YO SOY
Porque YO SOY Dios
Porque todo lo que Dios creo lo creo de su propia sustancia
Por lo tanto todo es Dios
YO SOY parte de ese todo
YO SOY Dios
YO SOY Uno
YO SOY la unidad
YO SOY la esfera de la unidad que abarca el cosmos
Renuncio a toda imagen de un Dios externo
Renuncio a toda imagen de un Dios en el Cielo
Renuncio a toda imagen de un Dios en un mensajero
y solo acepto la única verdad de que Dios está en mi

porque YO SOY Dios en su mas pura manifestación.

Yo estoy aquí y he venido a manifestar la plenitud

de mi amor y mi Luz a la tierra.
YO SOY el Jesús el Cristo, YO SOY el Cristo Jesús

en cada uno de vosotros, ya no me veáis afuera porqu

e yo siempre he estado adentro.
Rechazad vuestra mente carnal
que es la que os quiere hacer creer en los maestros externos

y en el Dios externo.
Yo he venido pero realmente siempre estuve aquí

porque soy uno en cada corazón que vibra
y en cada corazón que se abre.
Soy uno en el corazón del cosmos
Soy uno en vuestro propio corazón



SOMOS UNO

SOMOS UNO

domingo, 23 de mayo de 2010

El hijo predilecto del Universo

Una de las misiones fundamentales de la Nueva Espiritualidad es que seas coherente, que aceptes permanentemente lo que eres, el hijo predilecto del Universo, un ser cuyo gran éxito es estar vivo, y que sepas que tu poder de transformación es ilimitado. No hay lugar en ti para la víctima impotente, porque la víctima nunca logrará el éxito, pues entonces dejaría de serlo. La Nueva Espiritualidad es la reconciliación con Dios. ¿Por qué? Desde hace casi dos mil años nos han vendido la idea de un Dios que nos espera detrás de cualquier puerta para darnos el sablazo a cada triunfo que obtenemos. Llegamos a pensar en un Dios que espera que nos equivoquemos y que nos comamos la manzana prohibida para quitárnoslo todo. Nos han hecho pensar que cuando nos suceden cosas penosas, que nosotros mismos hemos originado en nuestro pensamiento, es porque Dios nos pone a prueba, y «tienes que ser fuerte». Y la pregunta es inevitable: -¿Por qué a mí? Cuando se nos muere alguien y lo lloramos en una funeraria, siempre llega alguien que dice: -No llores, que Dios se lo llevó. Entonces, ¿qué concepto tenemos de Dios? ¿Es quien nos quita los seres que amamos, que nos quita las cosas, que nos castiga permanentemente, que nos manda duras pruebas para asegurarse de que nuestra fe es en verdad sólida? Por supuesto, esta forma de sentir implica una muy baja autoestima. ¿Por qué? Porque si la fuerza que mueve todo el Universo en momentos nos abandona o nos castiga, ¿cómo podemos amar? Por eso nos cuesta tanto regresar al amor. Volver a Dios es integrarse a la creación misma, es entenderla y saber, a ciencia cierta, que yo soy su máxima creación. Volver al creador es enaltecer al Dios mismo que albergo en mi ser; al hacedor de milagros con una sonrisa y al constructor de sueños. Regresar a la luz, es entender que el pecado es una ilusión y que este Dios, me apoya incondicionalmente. Perdonemos a Dios y despojemos a la Verdad de miedos, porque al perdonarlo liberamos al Padre Eterno que simplemente tiene un sueño feliz para nosotros, y juntos, lo construimos de nuevo. Cuando alejo el miedo de Dios, me permito sentir el privilegio que es mi vida, y puedo agradecer cada amanecer, cada abrazo, cada pensamiento maravilloso que circule en mí. Carlos Fraga

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