Curar con imanes.
Simplificando para el ciudadano común, en la práctica el Biomagnetismo demuestra que aplicando imanes de una determinada fuerza y polaridad en puntos
específicos del cuerpo, se consigue exterminar en tiempo breve, virus,
bacterias, hongos o parásitos, que son causa de la mayoría de las
enfermedades graves del hombre, incluso algunas en las que la medicina
oficial no siempre reconoce una etiología microbiana como la diabetes,
el cáncer, la artritis y otras.Los que hemos tenido la fortuna de
presenciar los resultados del Biomagnetismo, podemos testimoniar que en
pocas sesiones, un gran porcentaje de pacientes experimentan rápidas y
notables mejorías, que no se dan comúnmente con otros tratamientos.
Esto se debe principalmente al aniquilamiento de los escurridizos virus, que
como sabemos son de muy difícil tratamiento para la medicina
convencional, que sólo tiene éxito exterminando bacterias por medio de
antibióticos.
(Hemos comprobado que muchas personas se imaginan el Biomagnetismo con equipos tecnológicos con
electricidad, invasivos o dolorosos. Tenemos que tranquilizarlos
contándoles que éste es un método extremadamente simple e inofensivo,
donde se utilizan sólo imanes y el paciente no necesita desvestirse).
El Biomagnetismo que ciertamente para muchos es difícil de creer,
involucra muchos años de paciente investigación del Dr. Goiz en el
campo de las terapias energéticas, también encuadradas en lo que se
conoce como Medicina Vibracional, que pone de manifiesto la importancia
para la salud, de las múltiples vibraciones energéticas u ondas
electromagnéticas que recorren el cuerpo humano.Es en este ámbito que
el Dr. Goiz realizó en 1988 el descubrimiento del fenomenal concepto
denominado "Par Biomagnético".
¿Qué es el Par Biomagnético?
Podríamos graficarlo como la existencia en el cuerpo de puntos específicos que van herm
anados y presentando polaridades magnéticas contrarias, Norte y Sur como en un
imán común. Al igual que en el caso de los puntos de acupuntura, la
ubicación de estos pares biomagnéticos están ya definidos por el Dr.
Goiz en un mapa del cuerpo. Con el transcurso del tiempo se fueron
descubriendo nuevos pares hasta llegar hoy a una cifra cercana a los
250 pares.
Lo sorprendente es el descubrimiento de que cuando estos pares se desequilibran, en el polo sur de ellos se concentran focos de determinados virus (ya
identificados por sus nombres) en un ambiente de pH ligeramente más
ácido, mientras que en el polo norte se ubican ciertas bacterias
también previamente identificadas, pero en un medio de pH algo más
alcalino que en el resto de los tejidos.El Dr. Goiz logró determinar
además que entre ambos focos de virus y bacterias se establece una
comunicación a distancia, en forma de ondas electromagnéticas, en lo
que se conoce como bioresonancia magnética, lo que permite la
retroalimentación energética entre dichos microorganismos, los que se
potencian en su virulencia y capacidad de resistencia frente a los
anticuerpos del sistema inmune.
Cuando a través de un singular test se identifican los pares biomagnéticos desequilibrados e infectados,
sobre los puntos correspondientes de estos pares, se colocan imanes de
la misma polaridad y de una fuerza superior a los 1000 gauss, lo que
produce una interrupción de la retroalimentación energética y
simultáneamente se tiende a corregir el pH alterado. Esto redunda en el
exterminio de los mencionados microorganismos que pierden su sustento
energético. Hay que destacar que el Biomagnetismo extermina con gran
efectividad especialmente a los virus, lo que la medicina convencional
hasta la fecha no consigue. Por su pequeñísimo tamaño y rapidez de
reproducción el virus no soporta el impacto magnético que altera su ADN
y produce un verdadero cortocircuito en su estructura electromagnética.
Al liberarse de estos indeseables huéspedes el paciente experimenta
substanciales mejorías.
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